Las rosas son las flores que mejor representan los sentimientos de afecto. Por este motivo, son el regalo más popular en el Día de la Madre, en San Valentín y en aniversarios. Generalmente, cuando queremos demostrar nuestro amor a alguna persona especial optamos por las tradicionales rosas rojas. Sin embargo, debes saber que no hay nada más romántico que optar por algo diferente y único en el mundo que tu pareja nunca haya recibido como regalo.
Podemos encontrar rosas de muchos colores: blancas, rojas, rosas, amarillas, naranjas, malva… Pero lo cierto es que aquel que levanta más pasiones debido a su rareza no es ninguno de estos colores, sino el negro. De hecho, la rosa negra se ha convertido a lo largo de la historia en la obsesión de multitud de escritores y alquimistas, en el paradigma de la oscuridad y de las ciencias ocultas.
¿Alguna vez has visto una rosa negra natural? Lo más seguro es que la respuesta sea “no”. Puede que alguna vez hayas visto rosas negras pigmentadas o creadas mediante hibridación de rosas rojas y violetas, vendidas por un alto precio que muchos amantes de lo exótico y lo desconocido están dispuestos a pagar. Y lo cierto es que nunca llegan a alcanzar ese negro sofisticado que buscamos.
Pero debes saber que las rosas negras si existen y pueden encontrarse en la naturaleza. La cuestión es que son ejemplares tan extraños que solamente se desarrollan en un lugar del planeta, la aldea de fantasma de Halfeti, en el sur de Turquía. Son las condiciones únicas del suelo, con una alta concentración de antocianinas, y los niveles de pH de las aguas subterráneas de la zona, que se filtran desde el río Eúfrates, las que permiten que el color rojo carmesí que poseen originariamente estas rosas se convierta en negro al llegar el verano. El resto del año tienen un rojo pronunciado y muy oscuro, pero no negro. Si se altera algún parámetro las flores permaneces rojas. Por este motivo, solamente ocurre en este momento y en este lugar del mundo.
